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Neza:Guelaguetza

Posted in Cultura del Istmo by admin on the July 27th, 2009


Hace un par de días y por casualidad, cayó en mis manos una recopilación del periódico (publicada en 1986) Neza, Organo Mensual de la Sociedad Nueva de Estudiantes Juchitecos.

A través de este periódico un grupo de estudiantes Juchitecos (la Sociedad Nueva de Estudiantes Juchitecos, fundada en enero de 1935) dirigidos por Andrés Enestrosa, realizaron la loable tarea de difundir la cultura Istmeña en la ciudad de México inspirados, como ellos mismos lo mencionan, por un profundo amor a nuestras tierras y a nuestras gentes.

Aprovechando que hoy se celebra el segundo Lunes del Cerro de la Guelaguetza en la ciudad de Oaxaca, me permito publicar en este blog un extracto de la plana 5, Año II, Núm. 13, escrita por Wilfrido C. CRUZ sobre el origen de la palabra “Guelagetza”.

El padre Gay en su “Historia de Oaxaca” al referirse a los sentimientos humanitarios de nuestros indios afirma que la “guelaguetza” es uno don gratuito que ofrecen todos a porfía, al que lo necesita y que lleva consigo la obligación de la reciprocidad. Seguramente que nuestro ilustre historiador al llamar la atención pública sobre la importancia moral y social de la “guelaguetza” adoptó la palabra zapoteca según la pronuncian aproximadamente los pueblos del Valle, porque en el Istmo de Tehuantepec, se dice “guendalezáa” o “guendalizáa”. El término guela (en el Valle) o guenda ( en el Istmo) significa cualidad característica de algo, elemento distintivo y peculiar; lezáa en el Valle quiere decir parentesco, (lizáa en el Itmo); guelalezáa en el Valle es la cualidad o la condición o la expresión de parentesco. La “guelaguetza” a que alude el padre Gay en su Historia no es más que la “guelalezáa” del Valle y la “guendalizáa” del Istmo de Tehuantepec.

Ahora bien; el parentesco entre los antiguos indios, significado con el vocablo “lezáa”, no se concreta únicamente a los familiares por consanguinidad o afinidad que distinguen nuestras leyes inspiradas en esta materia, el Derecho Romano y que también consideraban las razas aborígenes de la antigüedad, sino que era de más amplio alcance y casi se confundía con la amistad. Si bien la palabra “lezáa” comprendía a los familiares propiamente dichos, abarcaba también a todas aquellas personas que estaban además ligadas por vínculos espirituales y morales, vínculos de consideración y de gratitud, precisamente aquellos que según Gay engendran reciprocidad de atenciones y cariños recibidos.

La “guelaguetza” o “geundalezáa” de otras épocas, subsiste aún hoy en los poblados de indios es una forma de cooperativas casi familiara para ayudar a aquél que lo necesita por un motivo generalmente trascendental de su existencia. Por el nacimiento de un nuevo vástago, sus padres reciben multitud de regalos, que aunque insignificantes por su importancia no lo son por su cuantía. El matrimonio, la muerte, la necesidad de llevar a cabo una obra cualquiera en que el esfurezo común puede realizar el milagro de consumarla rápidamente, son las principales aplicaciones de la “guelaguetza”.